Elecciones 2017: se siguen sumando candidatos a diputado nacional. El diputado provincial por Metán, Emanuel Sierra, aseguró que se encuentra trabajando para ser diputado nacional.
SALTA (Eduardo Huaity González) – “Vengo trabajando fuertemente en mi gestión para ser diputado nacional”, aseguró esta mañana el diputado por Metán, Emanuel Sierra, quien consideró que lo más importante de la función “es asistir a las sesiones”.
El “bicidiputado”, se anotó a la carrera electoral sin aclarar desde qué partido político o frente impulsará su candidatura, pero aseguró que “aunque me queda un año de gestión, no descarto ser candidato e ir a representar a Salta”, en declaraciones a radio Del Plata.
En la actualidad Sierra es presidente de dos comisiones en la Cámara de Diputados de Salta, una de ellas, la de la comisión de Auditoría, se encuentra fuertemente cuestionada por la designación de Mariano San Millán en la Auditoria General de la Provincia.
San Millán es cuestionado porque no cumple con los requisitos solicitados para el puesto, algo que puso de manifiesto el diputado Guillermo Martinelli. “Es requisito legal que el elegido sea Contador Público o sino Licenciado en Ciencias de la Administración Financiera y haber ejercido su profesión al menos 10 años. Él tiene el título de Administrador de Empresa, no sé si es competente y solamente ha ejercido 3 años,” señaló el legislador.
Sierra reconoció que comparte más principios y objetivos con el gobierno nacional actual que con el anterior, sin embargo recomendó que: “hay que buscar el equilibrio entre el gobierno anterior y el de ahora para poder avanzar” y reconoció que “hubo un adelanto en ciertas cosas y no en otras, pero hay una nueva visión de la política”.
Para finalizar reconoció que: “Nunca trabajé en términos de encuestas, hasta que vi una y comprobé, por ejemplo que tuve una buena recepción de mi ida en bicicleta a las islas Malvinas: el 83% dijo que era importante y el 17% no. “Es una manera de manifestarse diferente, ellos vienen con armas y yo voy en bici, no somos iguales”.
Fuente: El Intransigente