El precandidato a diputado provincial se diferenció de sus compañeros pero resaltó la amplitud del frente que integran.

En la competencia interna dentro de los frentes que se presentarán en las elecciones PASO de agosto, cada precandidato y su lista deberán diferenciarse del resto si aspiran a ganarse al electorado. En ese contexto, el precandidato a diputado provincial por el frente “Un Cambio por Salta”, Andrés Suriani, ratificó su compromiso por ideas que le valieron críticas de distintos sectores.

“Si bien me han tildado de vehemente en la defensa de determinados postulados, creo que son los mismos que sostienen miles de salteños, no le tengo miedo a la discusión ni a la controversia pacífica”, afirmó el actual concejal capitalino para luego ser más gráfico: “no me gusta la tibieza, por eso defendí los derechos humanos de los soldados de Manchalá aunque me decían que era políticamente incorrecto desde lugares minoritarios, pero después fue votado por 13 de los 21 concejales”, resaltó.

Esa forma de pensar y la firmeza con la que la defiende es, según Suriani, su principal rasgo distintivo respecto de sus competidores en la interna: “yo me animo a plantear estos temas, no tengo miedo en decirlo, los demás creo que son bastante ‘políticamente correctos’ y van a donde calienta el sol”, lanzó.

Al mismo tiempo resaltó la predisposición del frente de aceptar distintas líneas políticas pero destacó que se trata de sectores con una visión similar. “El cambio tiene que ver con consensos, no creo que sea contradictorio (por la llegada de la justicialista Frida Fonseca) porque muchos peronistas vieron que en el PJ actual de Salta, si no sos familiar no estás adentro”, consideró al marcar que todos buscan llevar adelante una propuesta de cambio que “se está haciendo con éxito”.

Los desafíos

Para Suriani el gran desafío del frente es ampliar la cantidad de diputados porque hoy el único que los representa es Martín de los Ríos: “la expectativa es lograr seis diputados en octubre siendo que en la ciudad se renuevan diez bancas”, indicó.

Respecto a su aspiración personal de pasar del Concejo Deliberante capitalino a la Legislatura provincial resaltó la necesidad de reencausar su funcionamiento. “Si algo voy a hacer, es que nos hagamos sentir en la Legislatura, estamos acostumbrados a las escribanías de los gobiernos; hay que fortalecer los órganos de control que hoy en Salta no funcionan”, remarcó y se mostró favorable a una eventual reforma constitucional que, entre otros temas, revierta la cantidad de mandatos consecutivos que puede tener un gobernador.

También apuntó a la educación como uno de sus proyectos, ya que entiende que actualmente carece de calidad, no por un problema presupuestario sino de voluntad política. “La idea es incorporar escuelas a un nuevo sistema de pacto social, con incentivos docentes y padres comprometidos; tiene que ver con valores como la disciplina, el mérito y el esfuerzo”.

“Defiendo la libertad religiosa en la educación, no se puede sacar a Dios de las escuelas, nos quieren imponer eso desde Buenos Aires”, cuestionó.

Por último pidió a los salteños que “no le den la espalda al presidente” ya que gracias al Gobierno nacional “hay abiertos pliegos para obras de agua, cloacas y cordones cuneta en varios barrios con fondos que no hay que devolver”.

Fuente: La Gaceta Salta