Las necesidades son distintas pero el objetivo es el mismo. Ganar en casa. El Gobernador de la Provincia, Juan Manuel Urtubey, y el intendente de la ciudad de Salta, Gustavo Sáenz, se volcaron de lleno a la campaña de cara a las elecciones legislativas generales del 22 de octubre próximo.
Por un lado, para Urtubey un triunfo de su candidato a diputado nacional frente a los de Mauricio Macri y Cristina Fernández lo posicionaría como un líder con los avales suficientes para encabezar el reagrupamiento del Partido Justicialista de cara al objetivo mayor del peronismo de recuperar la Presidencia de la Argentina en 2019. En contraposición, Sáenz está más preocupado por no perder en la Capital, donde su candidato a la senaduría provincial, Guillermo Durand Cornejo, quedó muy por debajo de Adrián Valenzuela, el candidato del Frente Unidad y Renovación que encabeza Urtubey.
La trastienda de esta elección no fue la misma. Por el lado del frente Unidad y Renovación, el Gobernador dio vía libre a la participación dentro del espacio y las candidaturas se definieron en las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) de agosto último. Mientras que por el lado de Cambiemos, el intendente de la capital provincial presentó lista única a diputados nacionales y senador y permitió que en las categorías de diputados provinciales y concejales compitan otras fuerzas de la alianza Cambiemos, aunque con un evidente apoyo a un solo partido.
Así las cosas, el resultado arrojó el triunfo del frente Unidad y Renovación en cuanto a cantidad de votos por espacio político; sin embargo, medido en candidatos, los referentes de Cambiemos que fueron en lista única lograron mayor caudal de votos, salvo en la categoría de senador provincial, donde hubo una contundente victoria del oficialismo provincial.
Con las cartas sobre la mesa, tanto Urtubey como Sáenz se abocaron de lleno a la campaña para cumplir con sus propios objetivos: el Gobernador necesita que los votos que el frente obtuvo a través de sus diferentes candidatos se unifiquen detrás de la lista ganadora de Andrés Zottos, lo que le garantizaría una contundente victoria que alimentará sus expectativas a nivel nacional.
Por su parte, el intendente de Salta necesita que los votos de los candidatos oficialistas que perdieron las PASO se vuelquen a Cambiemos; mientras que a nivel local, apuesta todo a concentrar la mayor cantidad de sufragios posibles en las categorías de concejales para contar con ediles que apoyen su gestión y a ganar algunas bancas en diputados para alimentar sus aspiraciones a la Gobernación en 2019, que Urtubey deja vacante.
Capítulo aparte para la senaduría por Capital, que parece haber quedado casi fuera del foco de atención luego de que Valenzuela lograra una diferencia de votos prácticamente indescontable. De hecho, el propio Sáenz admitió implícitamente que la suerte está echada al restarle importancia a la posibilidad de perder la lucha por la banca para el Senado por
Objetivo final
En definitiva, tanto Urtubey, que busca construir su propio espacio a nivel nacional; como Sáenz, que dejó las filas del massismo para aliarse con el PRO de Mauricio Macri, decidieron poner toda la carne en el asador y se miden todos los días en diferentes caminatas, actos y reuniones con los candidatos de sus respectivos espacios para lograr sus propios objetivos, que aunque tienen motivaciones distintas, coinciden en una misma necesidad, que es común a la política toda: ganar para ser.