Desorientado y contradictorio, el saenzismo se concentra en Assennato.
La batalla dialéctica de la campaña de cara a las legislativas va increscendo conforme se descuentan días para el 22 de octubre, cuando las urnas tendrán la última palabra.
El panorama desalentador que las PASO dejaron en el saenzismo parece no haber sido digerido del todo y los referentes del espacio que lidera el intendente salteño se entreveran en dimes y diretes menores, y le terminan jugando en contra a un jefe comunal que busca infructuosamente volver a sumarse a discusiones políticas con primeras líneas a nivel nacional.
Esta semana trascendió un video en el que se ve y escucha al intendente Saenz negociando ayuda social a cambio de votos, pero el jefe comunal atribuyó las imágenes a una campaña sucia de parte del kirchnerismo y reiteró que no iba a sumarse a ese tipo de prácticas.
Sin embargo, el mensaje no parece haber impactado en las primeras líneas de su gobierno, desde donde surgió un ciego contraataque, tanto que erró el blanco y en vez de dirigirse al kirchnerismo señalado por el jefe comunal, recayó sobre el candidato a concejal Matias Assennato.
Sus secretarios y empleados distribuyeron por whatsapp y publicaron en sus redes sociales un video burlandose e insultando a Assennato.
De esta manera, otra vez los seguidores del intendente lo vuelven a exponer y dejan en evidencia que, de medirse con dirigentes de la talla de Anibal Fernández o la propia Cristina Kirchner durante su aventura como candidato a vicepresidente de Sergio Massa, hoy no le queda otra que debatir con un candidato a concejal que alimenta sus aspiraciones marcando y remarcando las fallas que, a su entender, muestra la gestión de Gustavo Saenz.
Y mientras, los funcionarios municipales le salen con los tapones de punta evidenciando, por un lado, falta de capacidad para entender el funcionamiento de una campaña electoral, y, por el otro, de claridad para entender con quien debe discutir su jefe para poder alimentar sus aspiraciones políticas en vistas a 2019.