«Muchos hablan de feminismo porque tienen la sensación de que está de moda»
Cecilia Gómez analiza el panorama político previo a las elecciones y apuesta al malestar social como apoyo a la plataforma del MST y la Nueva Izquierda.

Llega a la redacción algo cansada. Divide su tiempo entre las clases y la campaña y eso cansa. La precandidata a diputada Nacional por el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), Cecilia Gómez, podría haberse tomado una licencia, pero dice que eso sería contradictorio con los planteos del partido, de ir en contra de los privilegios. «Se predica con el ejemplo. Nosotros nos planteamos en contra de los privilegios, tiene que ver con esto», dice. Después empieza la entrevista.

– ¿Qué cambió desde las PASO hasta ahora? ¿Hay alguna modificación en el escenario político?

Cecilia Gómez: Desde las PASO el resultado de Cambiemos evidentemente les dio un poquitito de envalentonamiento para tratar de avanzar en algunas medidas que para nosotros son claramente en contra de quienes vivimos de nuestro trabajo.

En la provincia se notó también un cambio en los referentes de los dos espacios políticos que intentan polarizar, que son Cambiemos y en nuestra provincia el Frente Unidad y Renovación. Los referentes de esos dos espacios se han colgado la campaña al hombro. Urtubey no es candidato y sin embargo está absolutamente en todas las actividades que se hacen. Gustavo Sáenz no es candidato porque es intendente y está en todas las actividades y creo que eso tiene que ver con que también tienen dificultades, más allá de ser los espacios oficialistas de provincia y nación; dificultad para llegar a la gente.

Hubo cambios en sus discursos bastante importantes, en relación a su opinión en cuanto a la política… yo he escuchado a candidatos radicales dicen que hay que terminar con los gastos reservados y hablando de los privilegios políticos de los que no hablaron nunca, sobre las cuales nunca presentaron medidas al respecto y además ellos son parte del armazón político que le dio estructura a Cambiemos para llegar a la presidencia.

Vemos que se tiran bombazos Sáenz y Urtubey, Urtubey diciéndole mendigo a Sáenz, y éste diciendo que prefiere que le digan mendigo y no que Salta siga encabezando los índices de desnutrición, de femicidio, de mortalidad infantil. Pero la cosa es que Gustavo Sáenz fue funcionario de Miguel Isa, Isa fue intendente con Romero, después con Urtubey y ahora es vice gobernador de Urtubey que a su vez es hijo político de Romero… quiero decir, todos tienen un mismo origen, es muy difícil ver cuál es el oficialismo y la oposición entre esos dos.

Entonces creo que ellos han salido a hacer la campaña y eso habla de que tienen algunas dificultades, lo que no quiere decir que con todos los medios a favor, instalando esta polarización, no terminen logrando llevar la mayor parte, pero creo que hay mucho malestar en la gente y ese va a ser un pie de apoyo para ver si nosotros desde el MST y la Nueva Izquierda logremos que mucha gente que está harta de lo viejo pueda encontrar en nosotros una expresión política como la que nosotros planteamos, de renovar la izquierda, de terminar con los privilegios, de patear el tablero, una alternativa ecosocialista, feminista, anticapitalista. Veremos ahora el 22 de octubre si podemos que eso haga pie.

– Hay problemáticas que son nacionales que de alguna manera no se han metido en la campaña provincial. En Salta ninguno de los candidatos de los principales partidos se pregunta dónde está Santiago Maldonado ¿Por qué los macristas y los urtubeycistas le escapan a esa problemática?

CG:  Ninguno de los dos sectores tiene una política clara de Derechos Humanos. En nuestra provincia lo vemos: nosotros tenemos, lamentablemente, que seguir lamentando muertes de niños por desnutrición y femicidios. Evidentemente la política de derechos humanos no es buena, o directamente no hay política de Derechos Humanos: hay discursos, pero no hay políticas. En el espacio de Cambiemos pasa más o menos lo mismo. Fijate que en el caso de Santiago Maldonado, todos los recursos del Estado no han podido encontrarlo pero sin embargo a la hora de hacer campaña los recursos del Estado tocan todos los puntos del país. Entonces para algunas cosas hay recursos, para otras no.

Son proyectos que están ligados a ideas de derecha, más conservadoras.

Nosotros exigimos que aparezca Santiago Maldonado y no vamos a parar de buscarlo. Pero en nuestra provincia el gobernador no ha buscado a María Cash, en Salta cuando las francesas fueron asesinadas el gobernador lo primero que dijo fue que había sido un asesinato de lugareños, cuando no había evidencias; cuando fue el caso de Yanina y Luján dijeron inmediatamente que fue suicidio. Para ellos son casos cerrados, mientras no los involucren a ellos. Creo que son espacios en los cuales no hay posibilidad de encontrar ningún sector progresista.

– En estas elecciones se habló mucho de feminismo, pero la mayoría de los partidos no tiene a mujeres encabezando las listas…

C.G: – Pero es porque hoy muchos hablan de feminismo porque tienen la sensación de que está de moda. Y piensan que así como hoy está de moda algo y mañana otra cosa  y antes eran los Flogger, ahora hay que hablar de feminismo porque eso es positivo. Pero uno se da cuenta cuando un partido incorpora la cuestión de género, tanto en los materiales como en su trayectoria y también en sus listas. Nosotros no necesitamos la ley para tener una composición del 50% de nuestras listas. Tiene que ver con una convicción: plantear la igualdad de género tiene que estar reflejado y lo hemos hecho, tanto a nivel provincial como nacional. A pesar de que a nivel nacional la legislación no lo exigía. Cosas concretas: en las marchas de Ni Una Menos aparecen muchas personalidades, o referentes de distintos espacios políticos que no están en el cotidiano. Pero cuando fue lo de Cintia Tapia éramos las mismas organizaciones y conocidas de siempre. Cuando se planteaba la necesidad y urgencia de la violencia de género ocurría lo mismo. Cuando demandamos que esa urgencia debía ser real, también se fueron achicando los espacios, porque hay algunos que son militantes de ocasión y después estamos los que entendemos, como dice la frase, que la revolución será feminista o no será.

– ¿Qué tiene el MST que no tengan los otros. ¿Por qué alguien debería votarte?

Primero porque somos un partido de trabajadores, de jóvenes, de mujeres, nosotros nunca hemos tenido en la provincia representación parlamentaria pero en los lugares donde hemos tenido hemos llevado adelante un trabajo muy fuerte ligado no solo a presentar proyectos, sino teniendo en cuenta la viabilidad de esos proyectos. Con Vilma Ripoll como diputada por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires logramos que los trabajadores del subte conquistaran las seis horas y no fue un gran mérito y no porque no lo tenga, sino porque nosotros entendemos la labor legislativa incorporando a los sectores que están reclamando determinado derecho y llevándolos al lugar donde se va a decidir. Si la gente quiere apostar a una nueva izquierda, si cree que no alcanza con denunciar sino que hay que conseguir transformaciones, si bien nosotros somos anticapitalistas y entendemos que las soluciones son de fondo, también sabemos que necesitamos conquistar la mayor cantidad de derechos posibles para que la gente esté mejor. Entonces todo el que quiera garantizar trabajo para todos con jornadas laborables de seis horas y 25 mil pesos de sueldo, que quiera garantizar una real emergencia en violencia de género, y que plantee también terminar con todos los privilegios de los políticos y los funcionarios, todas las personas que crean esto tienen un lugar para acompañarnos no solo en el cuarto oscuro, sino para sumarse con nosotros que estamos en la Mendoza y Córdoba.

Fuente: La Gaceta Salta