Patricia Bullrich reafirmó la postura del gobierno nacional respecto a la seguridad en las fronteras, tras los violentos enfrentamientos ocurridos en Aguas Blancas. La ministra de Seguridad destacó que la lucha contra el narcotráfico es una prioridad del gobierno, y reiteró su firme rechazo a las actividades ilícitas en la frontera. La ministra hizo énfasis en el caso reciente, donde se intentaron introducir 51 kilos de cocaína ocultos entre los bultos de los bagayeros, los cuales serán procesados uno por uno.
El conflicto en Aguas Blancas ha dejado un saldo trágico de un muerto y 44 heridos, entre los cuales se encuentran 27 efectivos de seguridad y 17 trabajadores fronterizos. La muerte de Fernando Gómez, uno de los bagayeros involucrados, generó un gran malestar entre sus compañeros y sus familiares, quienes exigen justicia y respuestas. Patricia Bullrich ha mantenido su postura de que el gobierno no negociará con los narcotraficantes, ni mucho menos cederá ante la violencia.
El violento enfrentamiento comenzó cuando Gendarmería interceptó a un grupo de contrabandistas en el marco del Plan Güemes, una estrategia destinada a frenar el narcotráfico y el contrabando. La respuesta de los bagayeros fue atacar a los uniformados con piedras, lo que llevó a un enfrentamiento que terminó con varios heridos y la muerte de uno de los involucrados.
Mientras tanto, las tensiones en la ruta 50, que habían alcanzado su punto máximo, comenzaron a disminuir. Los bagayeros levantaron los cortes en la vía, pero la situación sigue siendo delicada. Las fuerzas federales habían bloqueado el acceso a la zona por razones de seguridad, lo que contribuyó a aumentar la presión de los trabajadores de frontera, quienes insisten en la necesidad de un diálogo efectivo y de garantías para sus derechos. Patricia Bullrich ha afirmado que, a pesar de las protestas, el gobierno continuará luchando contra el narcotráfico con firmeza, pero también está dispuesto a establecer canales de comunicación con las comunidades locales para buscar soluciones a largo plazo.
El conflicto también ha puesto de manifiesto la falta de un marco legal adecuado que regule las actividades en la frontera. Según el gerente del Hospital San Vicente de Paul, Alejandro Valenzuela, los esfuerzos de atención sanitaria se vieron complicados por la violencia y los bloqueos, lo que dificultó el acceso de las ambulancias al área. Los heridos, algunos de ellos en estado crítico, fueron trasladados a Salta capital para recibir atención especializada.
Fuente: Voces Críticas