Las concejales, a priori oficialistas, María Inés Bennassar y Paula Medici rechazaron el proyecto votaron en contra del Presupuesto 2026 en sintonía con La Libertad Avanza y el PRO.

Curioso caso el de las concejalas Inés Bennassar y Paula Medici. Se reivindican oficialistas, pero votaron en contra del Presupuesto 2026 a contramano de las oposiciones responsables que nunca entorpecen los programas de gobierno diseñados por ejecutivos elegidos por mandato popular. Sus votos fueron similares al de la libertaria Laura Jorge y al emitido por la edil del PRO, Agustina Álvarez.

La situación recordó a lo ocurrido en la Cámara de Diputados de la provincia, cuando el libertario Roque Cornejo y la macrista Sofía Sierra fueron los únicos en rechazar la Ley de Leyes remitida por Gustavo Sáenz al parlamento salteño. No obstante, ni Cornejo ni Sierra dijeron votar en contra por la ausencia del mandatario en la presentación que realizaran los ministros de su gestión. Algo que sí reclamaron Bennassar y Medici al justificar su rechazo al proyecto remitido por el intendente Emiliano Durand.

“No argumentaron mucho su negativa. Sí reclamaron atención política. Pero bueno, volvieron a alinearse con la bancada libertaria del Concejo. Sus conductas erráticas volvieron a imponerse”, manifestaron por lo bajo algunos ediles oficialistas.

Medici intentó apelar a observaciones de forma, se quejó por ciertos programas no incorporados al proyecto, y alegó que la municipalidad no les hace ningún favor a los vecinos que “aportan para tener en mejores condiciones su ciudad”. Las sólidas fundamentaciones brillaron por su ausencia y al momento de adelantar su voto sentenció lo siguiente: “No estoy de acuerdo con este proyecto, con cómo se realizan las transferencias ni en cómo fue presentado. No lo voy a acompañar”.

Inés Bennassar, por su parte, basó su negativa en la falta de participación del Ejecutivo durante el tratamiento legislativo. “Me hubiese encantado recibir al intendente y a los funcionarios del municipio”, reclamó, mencionando entre ellos al secretario de Ambiente y Servicios Públicos, Martín Miranda. El detalle incómodo es que Miranda sí estuvo en la presentación del Presupuesto, un dato que la concejala desconocía. Su explicación final, además, sonó más a queja personal que a argumento institucional: “Quizás a otros los escuchan, pero a mí no”.

No es la primera vez que Bennassar dice sentirse molesta por no ser escuchada. En junio pasado pidió tratamiento especial para debatir cuestiones vinculadas al logo de la ciudad. Sus pares desestimaron el pedido argumentando que tal herramienta legislativa se usa en caso de urgencias o demandas específicas de los vecinos, para enojo de la autora, que en modo berrinche arengó a sus pares del siguiente modo: “Si no es importante, trátenlo. Dale”. La arenga no prosperó.

Entre omisiones, frases sueltas y reclamos obtusos, las integrantes del bloque “Gustavo Sáenz Conducción” protagonizan la paradoja de reivindicarse como parte del gobierno municipal parándose del otro lado del mostrador.

Fuente: Cuarto