El intendente de La Merced, Javier Wayar, se defendió de las acusaciones. Ocho días después de la tragedia que se cobró la vida de un menor atropellado por una camioneta de su propiedad, dijo que no estaba presente en el lugar.

El intendente de La Merced, Javier Wayar, habló por primera vez luego de la muerte de un niño de cinco años que fue atropellado por su camioneta, conducida por el chofer municipal, José Miguel Plaza.

«No soy un asesino y no voy a renunciar», dijo Wayar en El Tribuno, luego de una semana en la que las presiones se vieron sobre su figura y hasta se presentó en la Legislatura un proyecto de intervención del municipio.

«Yo no estaba manejando, no estaba presente y no tuve intervención en lo sucedido. Eso lo va a determinar la Justicia», siguió Wayar, que agregó que Plaza es una persona que conoce «desde chico», pero que «no tenía permiso para usar la camioneta». Y dijo que «debe hacerse responsable de sus actos».

«Entiendo el sufrimiento, pero hubo mucha desinformación y situaciones de violencia que no ayudan», siguió. «Hay responsabilidades que no puedo abandonar. Voy a seguir trabajando, con la frente en alto», concluyó.

Fuente: Cuarto