José Luis Bruno prestaba servicios como fiscal federal en Orán. En un juicio abreviado, acusado de favorecer narcos, ofreció su renuncia para acceder a una jubilación y evitar prisión efectiva. Un Tribunal Federal homologó el acuerdo que garantiza un relajado retiro.

En el mes de marzo, informábamos que el hombre que debía luchar contra los “malos” decidió ser parte de la estructura narco. Cuando las pruebas ya eran evidentes hasta para los inexpertos, el entonces fiscal admitió en un juicio abreviado haber favorecido a narcos y presentó su renuncia al cargo que ocupaba en la Fiscalía Federal de Orán, como parte de un acuerdo en el que solicitó no pasar un solo día en la cárcel.

Para que Bruno se saliera con la suya, restaba que llegase una homologación que finalmente ocurrió. El Tribunal Oral Federal 2 de Salta – integrado por Diego Matteucci, Gabriela Catalano y María Cataldi – homologó el acuerdo de juicio abreviado con el que el Ministerio Público Fiscal de la Nación le retiró a Bruno el cargo por cohecho agravado en concurso real con prevaricato y pidió una pena de solo tres años de prisión de ejecución en suspenso.

En consecuencia, el hombre que debía combatir al narcotráfico al que termino favoreciendo sólo quedó suspendido, con una inhabilitación especial por seis años, con la obligación de informar al Tribunal cualquier cambio de residencia y someterse al cuidado de la Dirección de Control y Asistencia de Ejecución Penal (DCAEP) por el término de la condena en suspenso. De ese modo, el corrupto funcionario podrá acceder a una jubilación sin riesgos de destitución ni cárcel efectiva.

“El retiro de la acusación por cohecho, delito con una pena mínima de cuatro años, marcó un cambio sustancial en el encuadre penal de su comprometida situación procesal”, señaló el diario El Tribuno en su edición de hoy.

“La investigación judicial determinó que Bruno incurrió en los delitos de prevaricato e incumplimiento de los deberes de funcionario público, al no impedir ni cuestionar beneficios judiciales que habrían favorecido a organizaciones narcocriminales. Uno de los episodios más relevantes de la causa está vinculado con la estructura liderada por René Antonio “Choco” Arancibia, acusada de traficar cocaína desde Bolivia hacia Argentina. Según consta en el expediente, esa organización habría pagado aproximadamente 150 mil dólares en sobornos para obtener decisiones judiciales favorables”, destacábamos en marzo pasado.

Otro de los casos sensibles que involucran a Bruno era el de un expediente cimentado en las declaraciones de un imputado «arrepentido» que admitió su intermediación en el pago de presuntos sobornos a Bruno y al destituido juez federal de Orán, Raúl Reynoso. El «colaborador» era el financista narco Barakat Barakat, quien recibió una liviana condena por cohecho activo y salió desde Ezeiza, el 30 de octubre de 2025, rumbo a su país natal: Siria.

El caso genera un fuerte impacto institucional en el norte salteño, ya que años atrás Bruno había tenido gran exposición pública al proponer “amurallar la frontera caliente” entre Salta y Bolivia como medida para frenar el narcotráfico.

Fuente: Cuarto