Manuel Santiago Godoy apuesta a un 2019 con el justicialismo fortalecido en la Provincia. Se erige como uno de los dirigentes que supo en los últimos años mantener el liderazgo más allá de algunos resultados electorales en los que la gente apostó por fuerzas alternativas a la hora de elegir a sus representantes.
Como buen “Indio” sabe que la tribu en los últimos tiempos se ha caracterizado por tener entre sus filas a militantes díscolos que ante la falta de apertura del partido decidieron emigrar y formar otros frentes. Es ahí donde “la danza” por reconquistar a dirigentes con alcance nacional se convirtió en premisa para atraer al electorado y mostrar fortaleza en el ejercicio del poder.
Mientras se envían señales de humo, Godoy mencionó en el programa Día de Miércoles que entre los posibles candidatos a la gobernación de 2019 está Sergio “Oso” Leavy, del Frente para la Victoria. A sabiendas que contar con la dirigencia que conquistó un escaño en el Congreso de la Nación es más que significante para el justicialismo que ha visto declinar su capacidad de convocar a hombres y mujeres adherentes al denominado proyecto nacional y popular, por lo que en los próximos meses el “Indio” espera que de la tribu salga humo negro.
La lista de aspirantes a la gobernación para Godoy muestra un abanico amplio en el que Javier David es su mayor apuesta, a la que se suma el diputado nacional Pablo Kosiner; Miguel Isa y hasta el propio jefe de Gabinete, Fernando Yarade, a quien el presidente de la Cámara de Diputados calificó como una de las “grandes novedades”, teniendo en cuenta que en momentos de crisis afloran quienes con perfil de economista pueden dar perspectivas de cambio y crecimiento.
Yarade no tan sólo se perfila como sorpresa, sino que ya es, en voz baja, uno de los nombres puestos por el gobernador Juan Urtubey para contar con la venia y así acariciar más de cerca el manejo del poder que conoció de la mano de Juan Romero.
Alejado del mundillo político, pero bien relacionado, Yarade logró resurgir como el ave fénix, cuando al gobernador no le quedó otra opción que convocarlo a reorganizar las cuentas de la Provincia que registraban 4 mil millones de déficit a fines de 2017 y que hoy -merced al hábil manejo de su lápiz- se muestran como saneadas.
Fuente: Cuarto Poder